Solamente en tu interior siento que tengo firmeza bajo mis pies, inclino mi cabeza sobre tu hombro y me dejo llevar. Te comparto mis pensamientos y lo que me preocupa, lloro como una niña y el placer de la tranquilidad me envuelve. Me desconecto de la imagen que creé para protegerme de aquellos que evitan entregarse sinceramente a lo que más quieren. Dejo que seas quien eres y que yo sea yo, estamos juntos, compartiendo el mismo espacio, y escucho tu voz casi como si fuera mi fuente de existencia. No puedo evitar maravillarme con cada aspecto que forma tu esencia. Abrázame y no me dejes ir, quiéreme aunque sea un cuarto de lo que yo te quiero y eso hará que desee estar a tu lado hasta el final. No podría definir un progreso, ni podría afirmar algo concreto, tampoco podría decir que estoy segura de que me amas, pero en el fondo sé que no es así.
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