tengo está idea en mi cabeza desde hace varios días ya, meditando sobre la cuestión del morbo social que sentimos cuando pasan tragedias o cuando se trata de chismes de nuestro entorno, entonces me hice la pregunta ¿se puede escapar del morbo social?
Me puse a investigar y resulta que el morbo no nace de querer ver algo "prohibido" sino del consuelo que nos da sentir que lo malo no nos está pasando a nosotros o que no somos nosotros los afectados, a nuestro ego le encanta ponerse en el papel de juzgador y no ser juzgado y el cerebro genera dopamina al sentir que es superior al no caer en el error de otro. El acto de juzgar a otros no es solo una postura intelectual o una actitud moral; es, literalmente, una inyección de química cerebral gratificante. Es un mecanismo de recompensa en toda regla.
Hay estudios psicológicos fascinantes sobre la "indignación moral" en redes sociales. Demuestran que unirse al linchamiento digital o al chisme colectivo contra alguien que rompió las reglas genera una liberación masiva de dopamina porque combina dos placeres: el placer de agredir (que está evolutivamente reprimido) liberado bajo la excusa de "hacer justicia", y el placer de pertenecer al grupo de los "buenos". Es el placer de tirar la piedra sintiéndote un santo.
Por eso es tan difícil salir del bucle del morbo y del chisme. Es una adicción biológica barata. No necesitas trabajar en ti mismo, ni esforzarte, ni lograr nada difícil para obtener esa dopamina; solo necesitas abrir una red social, ver el fracaso o la ridiculez de alguien, juzgarlo desde tu pantalla y listo: recompensa inmediata sin mover un dedo. Y aunque suene feo, siempre buscamos justificar nuestro juicio con "es que el se equivocó" o "se lo merece" como excusa y realmente es una muuuy buena excusa kasjsjsha
el juicio moral ya no se trata de valores sino de adicción química, talvez por eso funamos famosos por cosas que nosotros haríamos todos los días

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