No es un momento de tristeza, es lo que sucede después de experimentar una sobrecarga de emociones que te llena de ansiedad, dolor, felicidad, excitación. rabia, desilusión y asco al mismo tiempo. Una bomba de emociones que me satura, me lleva al extremo de mi cordura y al borde de la locura, mi cabeza se desconecta, suelta de golpe mis emociones y me hace dudar de mi identidad, a veces nisiquiera escucho bien y veo borroso, es como estar ebria sin estarlo y cansada sin haber hecho nada.
Simplemente intento continuar con mi rutina como si nada raro pasara, me pongo en piloto automático y me olvido de mis propias emociones, mi cuerpo no lo aguanta, mi alma grita y mi corazón se apaga pero nada cambia, sigo siendo la humillación que me representa y el cansancio que pesa sobre mi espalda
No hay comentarios.:
Publicar un comentario